De la plaquita, cuyo agujero permite al líquido salir, depende en gran medida la constancia de los caudales y la uniformidad de la distribución.
El material de la plaquita (alumina sinterizada -cerámica) debe ser altamente resistente a la acción abrasiva y corrosiva del líquido irrigado para que las dimensiones del agujero de salida del líquido no cambien en poco tiempo, lo que puede ocurrir en cambio con plaquitas de latón, acero inoxidable y aluminio. |