Las boquillas de cono se denominan así porque generan un chorro con forma cónica; están caracterizadas por la presencia de un disco distribuidor (formado por uno o más canales oblicuos que terminan en la cámara de turbulencia, imprimiendo un movimiento rotatorio al líquido antes de salir) y de una placa con un agujero calibrado de forma circular. Entre estos dos elementos hay un espacio vacío llamado "cámara de turbulencia" de forma cilíndrica o cónica.