Las boquillas por inducción de aire producen unas gotas más grandes, introduciendo aire en el flujo de
agua en el interior de la cámara de mezcla de la boquilla (efecto Venturi).
Jugando sobre la geometría de la boquilla se crea una variación de presión que permite, a través de los
dos agujeros obtenidos lateralmente, aspirar aire externo que se mezcla con el fluido interno de la boquilla
creando gotas grandes y pesadas llenas de burbujas de aire que precipitan rápidamente y explotan cuando
entran en contacto con las plantas o con el suelo, creando una gran cantidad de gotitas finas.
Las gotas más grandes ofrecen una mejor penetración, mientras que aquellas que explotan garantizan
una excelente cobertura, también en el dorso de las hojas.
Estas boquillas permiten reducir la deriva hasta el 70%. |